8 de junio de 2009

La sentencia y la respuesta de Odyssey



Es contundente y está muy bien escrita.



Es floja y en ella se ve cómo los descendientes argentinos de Alvear son una orquesta cuya batuta ostenta Greg Stemm

7 de junio de 2009

Odyssey: Los malos de la película



He aquí la primera declaración televisiva de Greg Stemm, tras el varapalo judicial del Tribunal de Tampa en el que ellos querían basar su exclusividad para explotar la carga de la fragata La Mercedes. La recomendación del juez Pizzo al magistrado que lleva el caso, Merriday, asume toda la posición de España en defensa de que el buque era un barco de Estado, protegido por la inmunidad soberana y por tanto no ha sido abandonado, es un cementerio militar y nadie tiene derecho de expolio sobre esos restos, por plateados y dorados que puedan verse desde la superficial ambición de los cazatesoros.

Lo preocupante es que sin perder la sonrisa embaucadora, el fundador de Odyssey Marine Exploration oculta en sus declaraciones una sutil, poco velada amenaza: Si el juez no nos es favorable lo que van a conseguir ustedes, España y españoles, es que la próxima vez no avisemos a nadie cuando encontremos algo...

Está claro que cada vez es más vital que el proceso penal en La Línea de la Concepción, en el que Stemm está imputado por contrabando y daños al patrimonio, debe seguir su curso. Si el juzgado de La Lína hace bien su trabajo podemos cerrar a los cazatesoros los mares de Europa, como decía en su interesante artículo José María Lancho

En fin, las declaraciones de Stemm son las palabras de un hombre cuya fe en ellas no es muy fuerte. Él y sus abogados se han pasado todo el proceso con medias verdades y continuas dilaciones como estrategia defensiva, acusando de corrupto al abogado de España y de paso exigiendo que nuestro Gobierno pruebe que se trata de La Mercedes, sin reconocer que las pruebas obran en su poder y no nos han dejado analizarlas en su conjunto, sino sólo una muestra. Nos piden actos de fe con una cara y con la otra disparan al hombre. Y lo último ha sido pedir la dilación en su respuesta, porque el texto era muy largo, porque estaban operando a uno de sus responsables, porque los descendientes de las víctimas del naufragio -Odyssey mira por ellos- son muchos y se tardará en avisarles... What a pity. España le ha concedido la dilación caballerosamente. No sé si nos sobra tiempo.

Afortunadamente, nuestros gobernantes no van a dejar que vuelva a cundir la incuria en la que el patrimonio sumergido estaba abandonado. Aunque ya hay quienes quieren ver cerrado el proceso de La Línea por motivos cuando menos tenebrosos, lo cierto es que un sumario de miles de páginas de pruebas aportadas por la Guardia Civil y por ecologistas y arqueólogos que han demostrado con creces su lealtad no se merece eso.

Si alguien en la Administración piensa presionar para cerrar la investigación de La Línea estará traicionando todo lo democrático que ha podido aflorar en la lucha contra Odyssey, en la que la sociedad ha exigido dignidad a nuestros gobernantes y ha mantenido la lealtad hacia las instituciones en todo momento.

La sociedad sabe muy bien quiénes han sido los piratas, quiénes son los malos de esta historia. Ha llegado el momento de que el Gobierno demuestre que también lo sabe.

Para que no lo olvide, anuncio la inminente publicación de un artículo sobre estos asuntos en la revista Economía Exterior. Seguiremos informando...

1 de junio de 2009

Robert Graves revisited



Después de un finde con siesta bajo los robles, música de viento y cantos y alas, camino por las montañas, y pensamiento ingrávido bajo el paso de las nubes, como una cosa lleva a la otra, se pasa al Hanes Taliesin, y a William blake y los dioses antiguos, y de ahí a lo natural: sacar de la estantería La diosa blanca, aquella gramática histórica del mito poético.

Las manos acarician páginas amarillentas, o más bien amarillecidas, que conservan los rastros de mil lecturas, los frenazos de aquellas primeras lúcidas colisiones, porque el volumen fue como un CERN para aquel adolescente lector en el que aún me reconozco. Partículas elementales, rastros perdidos, huellas de latidos en senderos muy borrosos. O no. Que la distancia es una barrera de jazmines.

El hilo arranca de la reciente muerte de Ullán, de sus versos maravillosos y del recuerdo de la difícil convivencia de la palabra poética, absoluta diosa blanca anicónica, con la palabra de poder, como la llamaba Valente, o con el sencillo manantial de los días apalabrados, borrándonos en cada trago dicho... O no. Que la voz sigue susurrando idénticos conjuros al mismo centro extrañado. ¿A quién? ¿A qué?

Calderilla de los días, tesoros entre las páginas, pétalos gastados, evocadores, cómo algo tan leve como el ala de una mariposa puede marcar la piel con fuego. Tatuajes, vida, nombres en niebla, que una palabra verdadera o exacta echa a volar en bandada. Y el silencio. Incendio desde la misma chispa idéntica, que, oscuramente, se repite.

El tiempo sigue siendo una entelequia, a veces lo parece. Basta con no dejar de escuchar del todo al loco que fuimos. Basta con acercar la mano al fuego, olvidando la forja. Hay metales preciosos, que empuñamos, que circundan un deseo palpitante. Aún, abrir el día con la posibilidad de volar, montar un dragón de palabras, ser música, mirar a los árboles con vida, los que resisten, dejar el corazón sonando como un tambor atávico, soñando como un tambor bajo agua quieta.

Origen, big bang de una salmodia de luz que nos acompaña, el pensamiento. La canción, antes. El canto precedente, cayendo sobre el agua en vacío.

Entonces encontré el vídeo de la estatua creando ese vacío sobre el agua y el fuego. Buscándo una palabra en nuestro aliento. Ave!

¿A quién? No tengo un nombre y aunque lo intuya erraría. Hay días en que aún lo llamo La diosa blanca devotamente

13 de mayo de 2009

Todo el día a media asta...


Después de todo el día a media asta por la muerte de Antonio Vega... y de leer a Manuel en ABC que ha construido su crónica sobre una alfombra de chispas de palabras chocando contra recuerdos, y después de esta visión de todo el pasado en una décima de segundo -tan agridulce- de Albiac, me vinieron muchas historias a la cabeza, senderos que cerraron como las cicatrices.... etc, etc...

Tuve que correr
cuando la vida dijo: "ve"
No hubo manera de pararme
Correr que fue volar
Beber de un solo trago todo el mar
Y no sació mi sed el agua
Tomé el sendero sin saber
que me alejaba para no volver
Dulce como miel
probar el roce de su piel
Ella en el suelo, yo en el aire
Dulce pero cruel
llenó mi mundo de papel
Jamás pensé que llegaría a helarme
Que perdería el calor
y con el tiempo la razón
En el camino tropecé
con esa piedra desde la que arranqué
Tomé el sendero sin saber
que me alejaba para no volver
En el camino encontré
lo que jamás pensé tener
Tuve que correr
cuando en el viento pude oir
que igual que vine habría de marcharme,
que como vine habría de marcharme



Ya se acerca la estación nevada,
bajo y cumplo años de pasada,
y una estrella más.

Se dibujan los colores,
vivos en la magia de las flores,
en la luz vital.

Rodeado de equipajes
que se pierden entre viaje y viaje,
queda recordar.

Y por ésto vivo el día,
día simple, día claro,
vivo al menos sin temores,
sin el miedo de gozar.

Cada pueblo, cada puente,
cada cruce me ha enseñado,
que con hoy es suficiente.



Sombra que un día desapareció
se fue a asustar a los niños.
Sombra que alguna vez se rebeló
ante el juez que a las dos dimensiones la condenó.

Busqué una sombra bajo un sol cruel
y fui engullido por ella.
Así de la pared se despegó
en un mundo de sombras (?) me sumergió.

Vi un pasillo hacia la luz
un túnel por el que corrí.
Mis pasos iban hacia ti
que no llegabas, y llegaste al fin.

Por cada sombra en la pared
mi alma busca su forma de ser.
Por cada sombra sin pared
un alma sufre el mal del ser infiel.

Sombras perdidas en la multitud,
la multitud de las sombras,
entrecruzadas vuelven a tejer
esas formas alargadas del atardecer.

Hay un pasillo hacia la luz
un túnel por el que correr
guié mis pasos hacia ti
que no llegabas, y llegaste al fin.

Por cada sombra en la pared...

25 de abril de 2009

Valente




José Ángel Valente habría cumplido 80 años estos días. Su obra sigue cruzando aquel temprano desierto que tantos quisieron parcelar para deslegitimarlo en parte, para convertir en un pentimiento pictórico su genuino intento místico. Alrededor de sus libros, fue dibujando una "experiencia abisal", una mística sin fe, una mística agnóstica, atada a su propia biografía. Sutil construcción que merece volver a visitarse.

Recupero un perfil sobre su obra que publicó Letras Libres en el número de primeros de julio de 2000, en el cual llegué a esta conclusión, que lancé en el texto con el atrevimiento de quien nada tiene que perder. Habrá críticos que negarán la mera posibilidad -cómo ser místico sin creer en la vida de ultratumba- y puede que desdeñen el intento reunificador de los a mi entender mal llamados "dos Valentes". Pero el texto nacía más por una necesidad de comprender que de convencer y, de todos modos, como él mismo me dijo una vez, viéndome un poco agobiado por repartirme entre el periodismo y la poesía y con mi boda en ciernes -¿lógica celta o humor gallego?-, "¡no se puede tener todo!".


En los primeros años noventa, cuando lo conocí, y hablamos, fuera de las entrevistas, algunas veces de poemas como botellas echadas al mar, de poetas como Celan que era y nos hacía ribereños del ser, de jardines..., no pensé, como ahora, que no dejamos de visitar una y otra vez el límite de arena buscando aún el brillo de un mensaje rescatado que, milagrosamente, un buen día, ha cruzado el mar (y el mar es un desierto enorme). No pensé que una fecha como este final de abril me empujase a volver entre sus páginas, buscando aquella forma de escuchar, y la ironía implacable, epigramática. O arañando aquel silencio, que dejaba su delgadez extrema.

7 de abril de 2009

Odyssey ya vende copias del "Black swan", aunque el juicio continúa


En un movimiento que define sus prioridades, Odyssey Marine Exploration ha anunciado que ya pone a la venta réplicas de las monedas del presunto expolio del "Black swan". A pesar de que aún pleitea contra España en Tampa, y de que son las pruebas de un caso sub iudice que la compañía cazatesoros tan solo custodia, no ha tenido escrúpulos en realizar copias y ponerlas a la venta. Los originales son monedas españolas de oro y plata de a 8. Odyssey se aplica una pátina filantrópica al decir que esa venta financiará el cuidado de las monedas -pues que las cuide otro, por ejemplo España si tantos problemas le causan- pero en el fondo lo que necesita es cash.

2 de abril de 2009

¡Viva El Dodo!

 
















Que viva la revista El DODO, porque acaba de nacer, y porque ya se ha percatado de lo que va a quedar en la cultura popular de tanta polémica sobre el cuadro que era de Goya y ahora todavía no se sabe.

La revista llena un hueco que nos faltaba. Como dice Villapadierna, en el espíritu de la Codorniz. pero patafísico. Español español, un poquito negro pero humor sin sangre, no visceral, no insultante. Hay que leerla y de paso también ir al Prado.
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